El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, cruzó con dureza y datos de gestión a la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, desactivando una nueva crítica sobre el estado del transporte subterráneo porteño. El cruce comenzó cuando Bullrich, en un claro movimiento electoral, cuestionó el retraso de la red local frente al Metro de Santiago de Chile. Sin embargo, la respuesta del alcalde no tardó en llegar, exponiendo un ambicioso plan de transformación en marcha y contrastando el hacer con el oportunismo político de quien, dentro del PRO, es señalada por saltar de partido en partido político a lo largo de su carrera.

A través de sus canales oficiales, Jorge Macri recogió el guante y fue categórico al afirmar que, para su administración, el subte volvió a ser una prioridad. El jefe de Gobierno porteño enumeró hechos concretos que demuestran una reactivación histórica del sector. Entre ellos, destacó la licitación de la Línea F, la primera que se realiza en 25 años, junto con la compra de 174 coches cero kilómetro para renovar íntegramente la Línea B y otras 50 unidades destinadas a las líneas A y C.

Asimismo, Macri resaltó la modernización tecnológica mediante el sistema multipago, que eliminó el monopolio de la tarjeta SUBE y otorgó libertad total a los usuarios. Respecto al déficit edilicio heredado, confirmó la renovación integral de más de 30 estaciones y la licitación para reemplazar 77 escaleras mecánicas, muchas de las cuales arrastraban un vergonzoso abandono de 70 años. Con esta sólida réplica, el jefe de Gobierno demostró que su gestión no discute parches, sino que ejecuta las soluciones estructurales que la Ciudad demandaba hace décadas.