La Ciudad Autónoma de Buenos Aires acaba de marcar un hito de gestión institucional, urbana y de seguridad pública. En un operativo de impecable precisión logística, comenzó el histórico traslado de la totalidad de los detenidos del penal de Villa Devoto. El destino de los reclusos es el flamante Complejo Penitenciario Federal VIII, emplazado en la localidad bonaerense de Marcos Paz. 

Con esta decisión estratégica, el Gobierno porteño empieza a saldar una deuda histórica reclamada por décadas por los vecinos del barrio. Aquel viejo penal, inaugurado en la década de 1920, representaba un anacronismo indivisible de la trama urbana de la capital. Durante muchísimos años, la presencia de la última cárcel en territorio de CABA condicionó la calidad de vida de miles de familias. Promesas incumplidas y proyectos congelados de administraciones pasadas dejaron a los frentistas en un estado de escepticismo permanente. Sin 

embargo, la firme determinación de Jorge Macri logró destrabar la parálisis para transformar las palabras en hechos concretos. El mandatario porteño calificó el inicio del procedimiento como "histórico", valorando el trabajo coordinado entre la Ciudad y la Nación. "Es un reclamo de muchos años de los frentistas que por distintas cuestiones encontraron en este su mayor objetivo", remarcó el jefe de Gobierno. El entendimiento político con el Ejecutivo nacional y la firma de las actas correspondientes permitieron poner en marcha las nuevas instalaciones. 

El traslado se realiza de manera paulatina, planificada y bajo estrictos protocolos de custodia a cargo de un Comando Unificado. En las primeras etapas del megaoperativo, cientos de internos fueron mudados hacia las nuevas unidades de máxima seguridad. 

El complejo de Marcos Paz se erige sobre un predio de 80 hectáreas, con infraestructura de vanguardia y capacidad para más de 2200 alojados.

Cuenta con equipamiento tecnológico, áreas de salud, espacios de formación profesional, módulos de revinculación y talleres laborales. Esta obra no solo posibilita la relocalización definitiva de Devoto, sino que también permitirá descomprimir las comisarías de la Ciudad. 

Una vez liberado en su totalidad, el predio de Villa Devoto dará paso a un ambicioso proyecto de integración y puesta en valor. La zona ganará importantes espacios verdes, integración comunitaria y sectores destinados al esparcimiento y la memoria urbana. 

A su vez, la creación del Servicio Penitenciario de la Ciudad consolida una política integral en materia de seguridad e inclusión. La gestión de Jorge Macri demuestra una vez más que la eficiencia ejecutiva y la vocación de transformación mejoran la vida de la gente. Buenos Aires da así un paso decisivo hacia la modernidad, reafirmando su perfil como una de las capitales más avanzadas del continente.