En el Salón Dorado de la Casa de la Cultura se presentó el programa Senderos, una iniciativa impulsada por el Poder Judicial de la Ciudad, la Cámara de Casación y la Secretaría de Infancias y Adolescencias.
La propuesta apunta a trabajar con adolescentes y jóvenes que tuvieron contacto con la ley penal desde una mirada diferente.
La idea central es que la respuesta judicial no termine solamente en una sanción.
También busca generar herramientas para que puedan asumir responsabilidades y pensar en un futuro distinto.
Durante la presentación participaron autoridades judiciales, profesionales, especialistas y representantes del programa.
El presidente de la Cámara de Casación, Javier Alejandro Bujan, destacó la importancia de contar con respuestas específicas para los jóvenes.
Según explicó, el sistema atraviesa cambios importantes y necesita nuevas herramientas para enfrentar esos desafíos.
En ese contexto, Senderos aparece como una alternativa para abordar los conflictos desde una perspectiva más amplia.
La jueza Carla Cavaliere definió al programa como una herramienta de justicia restaurativa.
El objetivo es ofrecer una solución alternativa dentro del sistema penal juvenil.
Pero detrás de los términos judiciales hay una idea sencilla: darles a los jóvenes una oportunidad para cambiar.
Cavaliere sostuvo que el programa busca que quienes tuvieron problemas con la ley puedan imaginar un futuro diferente.
La asesora general tutelar Carolina Stanley también puso el foco en el acompañamiento.
Para la funcionaria, no alcanza con intervenir cuando aparece un conflicto.
También es necesario escuchar, contener y acercar herramientas concretas.
En la misma línea se expresó Isabella Karina Leguizamón, presidenta del Consejo de la Magistratura porteño.
La funcionaria remarcó que la Justicia juvenil necesita una mirada especializada e interdisciplinaria.
Senderos busca justamente combinar responsabilidad, acompañamiento y oportunidades.
Uno de sus objetivos es evitar que los jóvenes vuelvan a involucrarse en hechos delictivos.
La presentación también contó con la participación de Genoveva Ferrero y Romina Furio.
Ferrero destacó que el programa puede convertirse en una referencia por su organización y su infraestructura.
Furio, por su parte, explicó que se busca generar espacios donde cada joven pueda reconstruir su proyecto de vida.
La propuesta combina educación, acompañamiento y prácticas restaurativas.
También intenta trabajar sobre la relación entre los jóvenes, sus familias y la comunidad.
Uno de los momentos de la jornada fue la presentación del actor Gastón Pauls como embajador de Senderos.
Pauls habló sobre la importancia de acompañar a los jóvenes durante los procesos de cambio.
Su mensaje estuvo centrado en la posibilidad de tener nuevas oportunidades.
Durante el encuentro también se presentó la Sala de Entrevistas Itinerante.
Se trata de un dispositivo móvil pensado para acercar la Justicia a distintos lugares.
La herramienta permite tomar testimonios sin necesidad de trasladar a niñas, niños y adolescentes.
De esta manera, se busca facilitar el acceso a la Justicia y evitar situaciones que puedan generar una nueva exposición para las víctimas.
La jornada continuó con un panel dedicado al trabajo interdisciplinario.
Allí, las coordinadoras y los guías comunitarios contaron cómo funciona Senderos en el territorio.
Explicaron que el acompañamiento cotidiano es una de las claves del programa.
También señalaron que cada caso requiere una intervención particular.
No todos los jóvenes atraviesan las mismas situaciones ni necesitan las mismas respuestas.
Por eso, el programa intenta trabajar de manera personalizada y con distintos profesionales.
Otro de los momentos más importantes fue el panel denominado Jóvenes Protagonistas.
Allí fueron los propios jóvenes quienes tuvieron la posibilidad de contar sus experiencias.
Jeremías Fonseca relató su recorrido y habló sobre el acompañamiento que recibió.
Su testimonio permitió mostrar desde adentro qué significa participar del programa.
La jornada terminó con las palabras de la consejera Rocío López Di Muro y de Javier Alejandro Bujan.
Ambos coincidieron en la necesidad de que la Justicia pueda responder a los problemas concretos de los adolescentes.
También remarcaron que el trabajo debe incluir las posibilidades de inclusión y desarrollo.
La propuesta plantea así una idea que atraviesa todo el programa.
Mirar el delito y la responsabilidad, pero sin dejar de mirar a la persona.
En el caso de los jóvenes, esa mirada busca transformar una situación conflictiva en una posibilidad de aprendizaje.
Senderos apuesta, en definitiva, a que la Justicia también pueda ser una puerta hacia una nueva oportunidad.