El Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, encabezó un emotivo y trascendental acto de reconocimiento a los futuros integrantes de la fuerza de seguridad porteña. En el marco de la Ceremonia de Designación de Dragoneantes y Traspaso de Abanderados de la XV Promoción de Cadetes del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), el mandatario dejó clara la impronta de su gestión, reafirmando una política de tolerancia cero frente al delito y marcando un hito en el respaldo institucional a las fuerzas del orden: “Quienes quieran romper el orden y las reglas se equivocaron de ciudad”.

Durante la jornada, la Ciudad reconoció a un total de 49 cadetes que sobresalieron por su impecable desempeño académico, alto grado de compañerismo, esfuerzo en los entrenamientos y conducta intachable. Con una postura firme y sin concesiones frente al descontrol, el Jefe de Gobierno remarcó el rumbo de su administración: “No vamos a pedir perdón por defender a los porteños, por ir a buscar a los delincuentes donde se escondan. No vamos a pedir perdón por ser un muro, un límite al descontrol que se vive del otro lado de la General Paz”.

Entre los distinguidos, se destacó especialmente a los cinco mejores promedios de la promoción. La dragoneante general Camila Maltagliatti recibió su reconocimiento de manos del propio Jorge Macri y de su padre, Rubén Darío Maltagliatti, en un momento de profunda emotividad. Asimismo, fueron galardonados los dragoneantes mayores Julia Ayelén Bailatte, Mia Belén Gómez, Rodrigo Gabriel Zemel y Ruth Noemí Benítez.

En su discurso, Jorge Macri subrayó los valores que guían a la Ciudad y la distancia insalvable frente al caos: “El descontrol, el caos y el vale todo acá no tienen lugar. Quienes quieran romper el orden y las reglas se equivocaron de ciudad. Nosotros elegimos convivir de otra manera, con otros valores. Creemos en el respeto al otro, en el esfuerzo y el mérito personal, en la superación y, por sobre todo, en la libertad. Futuros oficiales: esa libertad se defiende y se conquista cada día”.

El ISSP, ubicado en un predio de 10 hectáreas en Villa Soldati, se consolida como una institución modelo en Latinoamérica. Equipado con un Centro de Monitoreo Urbano destinado a la formación continua de policías y bomberos, el instituto refleja la inversión constante de la gestión. En solo dos años y medio, la Policía de la Ciudad sumó 5.292 efectivos, superando los 28 mil miembros en servicio. Desde 2017, han egresado 11.034 policías en 13 promociones.

Acompañado por el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario del área, Maximiliano Piñeiro; el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló; y el Fiscal General y director del ISSP, Martín López Zavaleta, junto a los familiares de los egresados, el Jefe de Gobierno enfatizó la magnitud de la tarea que asumirán: “La responsabilidad para la que se preparan es inmensa: cuidar la vida y la seguridad de los porteños y de quienes nos visitan. Se trata de defender nuestro estilo de vida. Eso exige dar una batalla constante contra el delito, contra los que quieren romper esta Ciudad porque no pueden tolerar su propia incapacidad”.

La formación que reciben los cadetes contempla dos años de cursada bajo el título de “Técnico Superior en Seguridad Pública”. El programa abarca seis meses de clases regulares, un año de internación en el ISSP y un tramo final de seis meses en el que comienzan a ejercer la profesión en territorio mientras concluyen los módulos académicos.

Este riguroso esquema de capacitación y el enfoque en el orden público y la propiedad privada han permitido alcanzar mínimos históricos en los índices delictivos de robos y homicidios en la Ciudad. Los logros responden a un plan integral que incluye grandes despliegues como la Operación Muro en los accesos con la provincia de Buenos Aires, la Operación Tormenta Negra con más de 1.500 efectivos movilizados en 15 villas, y presencia activa en centros de trasbordo.

En este período se ejecutaron más de 1.400 operativos, desarticulando redes de narcotráfico en Constitución, Retiro y las villas La Carbonilla y 1-11-14. A esto se le suma la restitución de más de 930 propiedades usurpadas a sus legítimos dueños en barrios como Balvanera, San Telmo, Constitución, La Boca, Almagro y Palermo, y el desalojo de más de 19 mil manteros que liberaron 637 cuadras en parques y ejes comerciales, consolidando una Ciudad con autoridad, reglas claras y respaldo total a quienes la protegen.