El mundo del fútbol no para de rendirse a sus pies, y te juro que te pone piel de gallina ver cómo hablan los gigantes de antes frente a la vigencia de este extraterrestre. 

Imaginate que el propio Lamine Yamal, el pibe que hoy la rompe toda, dijo en una entrevista con Jorge Valdano en Universo Valdano que, “aunque todo el mundo sepa que es el mejor de la historia, nadie se esperaba un Mundial tan legendario como el que hizo, llevando a nuestra selección a la final, porque Argentina tiene buenos jugadores, pero Leo era el que en los momentos importantes siempre estaba Y no es para menos, porque a sus jóvenes 19 años reconoció también detalles finitos de la cancha diciendo que “los que saben de fútbol lo valoran” pero el impacto de ver a Leo ahí arriba lo dejó mudo. 

Pero pará, mirá para el lado de los históricos, de los tipos que jugaron y saben lo que quema la pelota en la alta competencia. 

Allá en Europa, Zinedine Zidane, un prócer total, salió a bancarlo con todo en medio de las polémicas berretas del Mundial 2026 tras el partido contra Argelia, cuando saltaron los críticos de redes sociales pidiendo locuras. Zizou , caliente, fue tajante “Messi tiene todo, es desequilibrante, hace goles, sacarle la pelota es imposible, y tras todo esto, tiene 39 años”

Y si nos venimos para este lado del continente, escuchá lo que dijeron desde Brasil, del otro lado de la grieta histórica Rivaldo, campeón del mundo en 2002 dejó la camiseta de su país colgada un rato en el ropero para aplaudir de pie la sufrida y heroica remontada de la Scaloneta en octavos de final contra Egipto. El brasileño largó en sus redes: “Hablar de Leo Messi es llover sobre mojado. ¡Qué jugador! A sus 39 años, jugó su sexto Mundial, sigue mostrando la misma pasión por la camiseta argentina: vibrando, peleando, llorando y, una vez más, siendo decisivo

¿Y sabés quién más se sumó al coro de elogios?, Felipe Melo, el mismo áspero brasileño que se ha cruzado mil veces con argentinos, y es hincha de Boca. El volante analizó aquel partido y reconoció la locura mental de nuestro capitán. “Messi es el mayor jugador de todos los tiempos que yo vi jugar al fútbol. Vi a Ronaldo, Neymar, Ronaldinho, Zidane y ninguno fue mejor que él para mí. Ese es Lionel Messi”

Por si fuera poco, al viejito de 39, no lo pueden parar en Estados Unidos. Allá en el Inter Miami, tras ganar un nuevo título en la Campeones Cup frente al Cruz Azul donde metió un gol, llegó a los 100 gritos con la camiseta rosa.

David Beckham se desvivió en elogios. El mandamás del club norteamericano confesó entre risas que «todavía no puedo creer que lo tengamos acá, jugando para nuestro equipo” y tiró la frase que todos firmamos: “Quiero verlo jugar para siempre” 

Y acá es donde nos ponemos serios, porque con 39 pirulos encima, lo que está haciendo este animal en la cancha no es de este planeta. Con este nivel estelar, la gran pregunta que sacude el ambiente futbolero es una sola: ¿por qué no va a ser candidato a ganar el Balón de Oro otra vez? Mirá los merecimientos que tiene sobre la mesa.

 Es el tipo que condujo a su selección a una nueva final de Copa del Mundo con actuaciones descomunales, rompiendo redes, asistiendo en los momentos calientes, y coronando el año con títulos y vigencia absoluta. El propio Beckham no dudó en impulsarlo para el galardón del fútbol más codiciado del planeta: “Tuvo un año increíble, no hay nadie con 39 años que esté jugando a ese nivel, así que merece ganar el Balón de Oro”, reconociendo que aunque compita con chicos jóvenes como Bellingham, Kane o Mbappé “cuando hablamos de Leo, yo soy su mayor defensor”

Así estamos, hermano. Disfrutando los últimos cartuchos del mejor de todos, viéndolo humillar al tiempo, coleccionando elogios de propios y extraños, y demostrando que para la magia no hay documento que valga. 

Te voy a contar dos cosas muy personales. Charlando con mi hijo de 16 años y al enterarme que Messi venía a la Argentina para jugar con la selección su último partido le dije si quería ir a la cancha, que iba a hacer lo imposible para conseguir entradas sabiendo del fanatismo y el amor de él hacia Messi. Se me quedó mirando y unos segundos después me dijo “Sabes pa, no sé, tengo sensaciones encontradas, lo voy a ver en la cancha por última vez y por un lado voy a tener la felicidad de siempre al verlo jugar, pero por el otro, saber que ya no va a estar más con la celeste y blanca puesta me va a hacer llorar mucho”.

La otra tiene que ver conmigo, por mi edad soy profundamente maradoniano y lo sigo siendo, casi ignorando a Messi. En diciembre del 22, este pibe hizo que mis hijos, los dos, lloraran de alegría, desde entonces está en el mejor lugar de mi corazón y no va a salir jamás.

El último baile de Messi está por llegar y una generación le estará agradecida y lo extrañará. El futbol le agradecerá todo lo que hizo, pero la más triste será la pelota, a ver muchachos permitan que otro balón viaje a su casa, el de oro, este pibe de 39 hizo tan feliz a la pelota que se merece mil, no caigan en la tentación de dárselo a un pibe que en el mundial solo se tiñó el pelo, o a otro que ni siquiera llegó a la final.

Alguna vez, el gran, Eduardo Galeano dijo de Maradona que  "Los dioses no se jubilan, por muy humanos que sean", esa frase le va como anillo al dedo a Lionel Andrés Messi.