Javier Milei salió al cruce de las proyecciones más pesimistas y rechazó de plano que la economía argentina esté atravesando una fase recesiva. El mandatario prefirió encuadrar el panorama actual dentro de una mera desaceleración temporal del nivel de actividad, atribuyendo los números desfavorables de las consultoras privadas a una falla de lectura en las herramientas de medición convencionales. Según la visión de la Casa Rosada, las estadísticas que hoy marcan terreno negativo no logran captar la profundidad de la reestructuración productiva en marcha, por lo que las lecturas de recesión representan, más bien, una radiografía sesgada e imprecisa de la realidad.
Por otro lado esta semana, París se convertirá en el epicentro de la mayor ofensiva de atracción de inversiones de la Argentina reciente. Javier Milei encabezará el foro Argentina Week en la capital francesa, en un viaje que busca consolidar el programa económico y abrir mercados estratégicos en Europa, incluyendo un quinto encuentro bilateral con el presidente Emmanuel Macron.
La travesía cuenta con un fuerte respaldo político federal gracias a la presencia de 13 mandatarios, entre los que sobresalen el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y los gobernadores de las provincias más influyentes del mapa productivo, como Mendoza, Neuquén, Chubut, Salta, Entre Ríos y San Juan. Este despliegue institucional adquiere un valor decisivo en la política interna: muestra un frente cohesionado en el exterior justo en la antesala de discusiones clave en el Congreso, como la reforma electoral sobre la eliminación de las PASO y el Presupuesto nacional.
El verdadero foco de la misión estará en la agenda de negocios con los principales fondos y conglomerados europeos. La comitiva argentina mantendrá encuentros con inversores internacionales y paneles sectoriales orientados a rubros de alto valor: la transición energética, el desarrollo de Vaca Muerta, la minería de litio y cobre, la agroindustria, la tecnología, la inteligencia artificial y el sector nuclear.
Las reuniones con los grandes actores corporativos de Europa no solo abren la puerta a desembolsos millonarios en infraestructura y energía limpia, sino que garantizan la transferencia de tecnología y la integración de la Argentina a las cadenas globales de valor. Además, la mesa de debate sobre el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea ofrece una oportunidad histórica para asegurar previsibilidad jurídica y reglas claras de exportación.
Para el futuro del país, este encuentro en París representa la consolidación de un modelo predecible e insertado en el comercio global. La presencia conjunta de la Nación y las provincias demuestra que los proyectos estratégicos trascienden la coyuntura política, ofreciendo al capital europeo certezas a largo plazo para transformar el perfil productivo argentino.
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