Arranca la semana en la Casa Rosada y la mesa chica es un sketch de stand-up que salió mal. Resulta que, en una de esas reuniones donde se define el destino de la patria entre tironeoss y gritos, alguien le armó al mismísimo presidente un cronograma detallado de todos los puteables de la semana. Sí, leyó bien: un Excel con carita feliz, carita triste y un contador de insultos bajándose en tiempo récord. El plan era meterle rosca a todo el mundo hasta que llegue el mismísimo Papa León XIV. Ese día, por fin, Javi iba a descansar, tirar la chancleta y dedicarse a juntar tweets en borrador para lanzarlos a la luz ni bien el Sumo Pontífice cruce de nuevo la frontera.

Pero claro, en el entorno hay desconfianza total. Todos saben que al Santo Padre le importa poco y nada el algoritmo, y temen que en cuanto suelte alguna frase picante sobre la justicia social, el hambre de la gente y la tolerancia entre compatriotas, el presidente no se aguante. ¿Qué va a pasar? Automáticamente va a tildar al Vaticano de base operativa de un enviado del diablo que le responde directamente a Cristina Fernández, y se va a armar un conventillo intergaláctico de novela.

Ante semejante panorama de seguridad nacional, la Rosada no se quedó de brazos cruzados: contrataron bartenders exclusivos para la Jefatura de Gabinete.

Fernando Q, conocido bartender de la zona de Palermo Soho dijo que no es muy dificil controlar al presidente que ellos buscan permanentemente alquimias para que los tragos sean distintos, “a javi es facil controlarlo , sacamos nuestra linea Jim Morrison de tragos con todo tipo de psicofármacos que a la larga surten efecto, de hecho nosotros en nuestro bar ya sacamos a los patovica,y,  en donde alguno se pone medio heavy le ofrecemos un dos por uno de estos tragos y se va mas manso que un koala”

 Ahora, el desayuno, el almuerzo y la merienda del mandatario vienen con una coctelería tan avanzada que haría temblar a Palermo.

A la mañana arrancan con las clásicas caipirinhas de Rivotril.

Al mediodía se despachan un séptimo regimiento de sertralina.

Por la tarde, cuando la agenda aprieta, suben la apuesta con la fabulosa "mimosa de quetiapina".

Y para coronar la jornada, la gran estrella de la casa: una jarra loca con cerveza y el cóctel de todas las pastillas anteriores.

Gracias a este generoso aporte de la farmacología moderna, Javi se mantiene más o menos calmo y, por lo menos, hoy le grita a menos gente de la habitual, es más pidió que le compraran el último cd de Lali

Aunque, seamos sinceros, el filtro a veces falla. Sin ir más lejos, en los primeros días de la semana ya trató de "mierda humana" en vivo y en directo a Marcelo Bonelli, todo por culpa de un pequeño error operativo: ¡se olvidaron de cambiarle la pastilla a tiempo! Y eso que le avisaron clarito a la enfermera: una cada dos horas. Dejó una ventana de cuatro horitas libres y chau, se comió crudo a Bonelli. Resultado: a la enfermera la rajaron antes de que pudiera decir "mileísmo". Y para completar el cuadro familiar, Sofía Clerici apareció mostrando pancita de embarazada, y el presidente ya quiere meter preso al nene preventivamente porque sospecha fervientemente que la criatura es de Martín Insaurralde, a quien considera un peligroso "KUUUUUKA" infiltrado en la genética nacional.

Por si fuera poco, en los pasillos de Balcarce 50 ya se analiza un posible asueto administrativo por la inminente visita de León XIV, mientras avanzan a los ponchazos con el operativo de seguridad. La medida principal que se analiza en parte de la jefatura de gabinete es  atar a Milei directamente a la cucha de Conan, por si al Papa se le ocurre decir algo inconveniente como que nos estamos muriendo de hambre en pos del superávit fiscal.

Y para cerrar esta jornada de delirio místico-económico, el líder libertario anunció que quiere cerrar Pedidos Ya. Su argumento es impecable dentro de su lógica: no puede ser que le paguen un dineral a una empresa de delivery y que un repartidor no sea capaz de atropellar o cagar a tiros  a un metro de distancia a la novia de Juan Pablo Cerimedo cuando se contrató el servicio. A él los detalles humanos no le importan: lo suyo es la búsqueda obsesiva de la excelencia empresarial en el rubro de los motomandados.

¿Cuál crees que será el próximo trago oficial que inventen los bartenders de la Rosada para calmar al Gabinete?