El dato que alimenta ese entusiasmo es el crecimiento sostenido que muestran distintas encuestas nacionales, donde el ex mandatario aparece recuperando volumen político y consolidando una base electoral competitiva en medio del desgaste que atraviesa el gobierno de Javier Milei.
En las oficinas del PRO aseguran que “algo se está moviendo” y describen un fenómeno que, según explican, nace “desde abajo hacia arriba”. La lectura interna es que una parte del electorado que acompañó a La Libertad Avanza empieza a buscar una alternativa que mantenga el rumbo económico, pero con mayor previsibilidad política y capacidad de gestión. En ese contexto, Macri vuelve a ser observado por muchos dirigentes y votantes como una figura con experiencia, estructura y volumen internacional.
Los números que circulan en el partido son motivo de optimismo. Sondeos recientes ubican al fundador del PRO rondando el 30% de intención de voto en escenarios presidenciales, con crecimiento sostenido en los principales centros urbanos del país. Consultoras como Giacobbe & Asociados y Casa Tres detectaron, además, un cambio de clima social que beneficia indirectamente al ex presidente, especialmente entre sectores medios y empresarios que observan con preocupación la conflictividad interna del oficialismo.
En el macrismo sostienen que la recuperación de la figura del ex mandatario también se refleja en el territorio. La gira nacional denominada “Próximo Paso”, que ya tuvo escalas en Corrientes, Chaco y Buenos Aires, continuará en Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos. En cada aparición pública, Macri vuelve a convocar a dirigentes históricos del PRO, empresarios y militantes jóvenes que se acercan con una consigna que hasta hace pocos meses parecía impensada: “Macri presidente”.
El episodio ocurrido en Vicente López, donde cientos de asistentes corearon ese cántico durante un acto partidario, fue interpretado dentro del espacio como una señal política concreta. Aunque el propio Macri pidió “calma” y evitó definiciones electorales, cerca suyo reconocen que el escenario cambió de manera significativa en las últimas semanas.
La preocupación que empiezan a mostrar algunos referentes libertarios también es leída como un síntoma del crecimiento del ex presidente. Las declaraciones de Martín Menem, quien sostuvo que una candidatura de Macri “beneficiaría al kirchnerismo”, fueron tomadas en el PRO como una confirmación de que el espacio vuelve a ser competitivo. “Si hablan de Mauricio es porque saben que está creciendo”, resumen en el entorno del líder amarillo.
Mientras tanto, el ex presidente mantiene una intensa agenda política y académica. Este jueves participará del Foro de Presidentes sobre Política y Democracia en la Universidad Austral junto al uruguayo Julio María Sanguinetti y el español Felipe González, en un encuentro centrado en liderazgo y polarización política. Luego viajará a Mendoza para encabezar una reunión con dirigentes nacionales y provinciales, y en junio compartirá actividades con los gobernadores Rogelio Frigerio y Maximiliano Pullaro, dos figuras clave del armado opositor del futuro.
En el Congreso, además, el PRO busca reafirmar su identidad propia. Aunque mantiene acompañamiento parlamentario a varias iniciativas del Gobierno, dirigentes como Cristian Ritondo y Jorge Macri remarcaron en los últimos días que el partido “no es cogobierno” y que cualquier acuerdo futuro deberá construirse sobre bases políticas más sólidas y equilibradas.
Por ahora, Mauricio Macri evita hablar de candidaturas y repite en privado que todavía “falta mucho”. Sin embargo, quienes lo rodean aseguran que su teléfono volvió a sonar con intensidad y que empresarios, gobernadores y referentes políticos empiezan a consultarlo cada vez más seguido sobre el futuro del país. En el PRO creen que el escenario de 2027 ya empezó a jugarse y que, por primera vez en mucho tiempo, el ex presidente vuelve a aparecer con posibilidades reales de regresar a la Casa Rosada.
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