El modelo económico de Javier Milei atraviesa su hora de balance más complejo, y esta vez el fuego amigo proviene del corazón de sus aliados. La Fundación Pensar, la histórica usina de ideas del PRO que hoy comandan María Eugenia Vidal y Silvia Lospennato, sacudió el tablero político con su último informe mensual, titulado de forma sugerente: “Atrápame si puedes”. El diagnóstico es tan quirúrgico como preocupante: la economía argentina se está partiendo en dos y, por ahora, el esquema oficialista no logra construir una mayoría de ganadores.

El documento de Pensar desmenuza una realidad de contrastes profundos. Por un lado, la macroeconomía sonríe para los sectores intensivos en capital y recursos naturales. El agro, que trepó un 6,2% y tracciona casi la mitad de las exportaciones de bienes, la minería y la energía vuelan alto, mientras que el sector financiero festeja un espectacular crecimiento del 24,7%. Sin embargo, la otra cara de la moneda muestra una realidad asfixiante para el bolsillo de a pie. El consumo interno, las pymes, el comercio tradicional y la obra pública están pagando el costo más alto del ajuste, traduciéndose en una clase media que todavía espera la prometida mejora en salarios y empleo masivo.

Esta radiografía de "ganadores selectivos" sintoniza de manera perfecta con los últimos datos de la Unión Industrial Argentina (UIA). Según el Centro de Estudios de la entidad, la producción manufacturera volvió a tropezar en mayo con una caída interanual cercana al 5% y un retroceso del 0,8% respecto de abril. Al igual que el informe del PRO, la UIA describe un escenario heterogéneo pero de bajo nivel productivo generalizado: mientras unos pocos sectores logran levantar cabeza, la industria pyme y el comercio sufren una sangría constante, destacándose la pérdida de más de 75.000 empleos registrados en la construcción desde finales de 2023.

La opinión pública empieza a reflejar este agotamiento. Un contundente 83% de los encuestados por la fundación mantiene una imagen favorable de la industria nacional, y un 57% advierte que la apertura económica se ejecutó con demasiada rapidez. Con este informe, el PRO de Vidal y Lospennato toma una distancia prudencial del Gobierno: apoya el rumbo general, pero avisa que una economía que genera dólares pero destruye el empleo pyme no es políticamente sostenible en el tiempo.