Al fin hay fechas.

El Tribunal Oral Federal 5 se movió y determinó cuándo se van a sentar en el banquillo Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo. No es un detalle menor. Se trata de los expedientes que desnudan con crudeza cómo operaba la maquinaria de desfalco más grande que sufrió el país bajo los gobiernos kirchneristas.

La decisión judicial implicó separar los expedientes. Por un lado, el debate oral y público por la causa Los Sauces arrancará de manera imminente el próximo 23 de octubre. Por el otro, el juicio correspondiente a Hotesur quedó agendado y previsto para marzo de 2027.

Los tiempos apremian y la presión sobre la familia judicializada aumenta. Conviene no perder de perspectiva el cuadro general. No estamos hablando de desprolijidades administrativas ni de errores de gestión. La estructura política que comandaron durante décadas funcionó, en los hechos, como una asociación ilícita perfectamente aceitada. Cristina, señalada sin ambages como la jefa de una banda, convirtió el aparato del Estado en un botín personal y familiar.

Las maniobras de reciclaje de dinero negro a través del negocio hotelero y de alquileres cruzados con beneficiarios de obra pública fueron obscenas. Hoy, la realidad judicial de la expresidenta es lapidaria. Ya cumple prisión domiciliaria enmarcada en otra de las causas donde fue encontrada culpable de saquear las arcas públicas.

Aun así, el aparato kirchnerista intenta minimizarlo todo, victimizarse y hablar de persecución política. Una cortina de humo patética para tapar el vaciamiento sistemático de la Nación. Máximo Kirchner, heredero político y socio necesario de aquel esquema de poder feudal, también deberá dar explicaciones ante los jueces.

La impunidad eterna con la que especularon empieza a resquebrajarse. Las pruebas acumuladas son abrumadoras. Los expedientes caminan. Y los tribunales federales de Comodoro Py se preparan para albergar debates que marcarán un antes y un después en materia institucional. Octubre está a la vuelta de la esquina.  El 23 se encienden los micrófonos de la sala de audiencias para Los Sauces. Después vendrá Hotesur en el horizonte de 2027. La Argentina corrupta, esa que se creyó dueña de todo y de todos, empieza a enfrentar el espejo de sus propias fechorías.La historia juzgará, pero los jueces ya empezaron a poner las firmas.