La noticia cayó como un balde de agua fría, el presidente Javier Milei adelantó que el oficialismo está diseñando un proyecto de ley para replicar el famoso "shutdown" o cierre del Estado al estilo norteamericano. El concepto es tan simple como drástico: si el presupuesto se agota, el grifo se cierra por completo, la administración pública se "apaga" y el Estado deja de gastar. Nada de parches de último momento.

En Estados Unidos, esto pasa cuando el Congreso no se pone de acuerdo con las leyes de financiamiento, lo que obliga a congelar las operaciones de las agencias federales. De hecho, a finales de 2025 vivieron el cierre más largo de su historia, más de 40 días, por falta de consenso en subsidios de salud. ¿El resultado? Empleados sin cobrar, ayuda alimentaria suspendida y una economía navegando a ciegas. Milei, fiel a su obsesión con el superávit fiscal y con el espejo de Washington en la mira, quiere llevar esta lógica al Congreso argentino.

Pero el plan del Gobierno no termina ahí. Tras una reunión clave en Olivos con Luis Caputo, Federico Sturzenegger y Santiago Bausili, se terminó de delinear una reforma total de la carta orgánica del Banco Central. El Presidente aseguró, visiblemente emocionado, que buscan "reparar 91 años de estafas". La letra chica de esta iniciativa trae un plato fuerte: prohibir por ley que el BCRA financie al fisco, incluyendo sanciones penales para quienes emitan moneda. Para Milei, la emisión es directamente una estafa y una falsificación, por lo que planea usar el Código Penal existente para castigar a los funcionarios que la promuevan. Se viene otra dura batalla legislativa.